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jueves, 21 de julio de 2016

Las muñecas rusas










“Estoy muy saturada” pensaba esta mañana en que me pesa todo (será que necesito unas vacaciones).... mi familia, el trabajo, la casa...uff!  Esos pensamientos me producen mucha desazón, hasta ganas de llorar… en fin. Camino de la ofi, he tenido una conversación conmigo misma que me ha dado mucha paz (Gracias, Dios mío, por darme tu Luz). Más o menos ha sido ésta:

¡Te equivocas de horizonte! (será, a veces no miro más allá de mis narices) y, por tanto, de misión...


¿Ah, sí? ... ¿No es mi misión hacer felices a mis padres, conseguir que estén en paz, serenos; no es mi misión conseguir que mi hija sea feliz y le vaya bien con sus cosas; no es mi misión atender a mi marido, no es mi misión agradar a todo el mundo en el trabajo, ni atenderles bien; no es mi misión … etc. etc.? 


¿No es ésa mi "macro-misión"?...es lo que intento con todas mis fuerzas, todos los días.... y ¡qué mal me sale!. Nunca es suficiente..... estoy agotada, lo reconozco.


A ver, explícame  ...
Esas “misiones” que parecen tan loables, no son la verdadera Misión a la que estás llamada, a la que estamos llamados... es más, a su Luz se quedan en ná. la única misión que tienes es GLORIFICAR A DIOS CON TU VIDA, hagas lo que hagas, estés donde estés y  con quién estés. Agradarle, amarle con todas tus fuerzas. Mirarle a Él cuando estés con tu hija, con tu marido, con tus padres, en tu trabajo. Dedicarle todo a Él... bueno, malo o regular, te salga como te salga no pierdas tu verdadero norte. 


Sencillo ¿no?... deja de complicarte la vida. ¿Qué nos dijo Él? “venid a mí todos los que estéis cansados y afligidos y yo os aliviaré. Mi yugo es suave y mi carga ligera”...Cambia el enfoque... en lugar de mirar al hombre, dirige tu mirada -y tus pensamientos, obras, suspiros, quejas, tristezas, alegrías, miedos y tooooodo lo que pase por tu mente y tu corazón- a Cristo... Él es el único que aliviará tu carga y te animará a mirar al hombre de otra manera!


Mira hacia tu verdadera meta y verás como todos los problemas, enfermedades y "sinsabores" ganan sabor y dejan de ser una carga insufrible y pasan a ser una oportunidad de oro en tu vida.


Visto así, la cosa cambia. ¡Qué maravilla construir  el Reino de Dios en la tierra......¡y yo que quería tener éxito en la vida!... esto sí que es "éxito" del bueno. Te ofrezco esto, Dios mío, para tu Gloria. Y lo ofrezco como Tú quieres que lo haga, con amor, con paciencia, con tesón, con confianza… poniendo todas las cualidades que hacen de ello una obra para tu Gloria, que es al fin y al cabo la Misión a que me has llamado.


¿Quiero hacer felices a mis padres ? ¿a mi hija? ¿a mi marido? ¿a ...?  ¡Noooo!... quiero agradar a Dios en todo lo que haga... ¡qué alivio! porque al enfocarlo así descubro la libertad de tratarles bien, con paciencia, amor, tolerancia, serenidad… que al fin y al cabo es lo que quería ¿no? pero qué diferente cuando la Meta es otra, mucho más valiosa.


Y al pensar en ello, me acuerdo de estas famosas muñecas rusas…. La Misión que ha de importarnos es la grande que engloba a todas las demás, y la única para que hemos sido llamados; con ella, todas nuestras misiones personales que sean según la voluntad de Dios, se llevan a cabo cumplidamente y lo que hasta ahora era un pesado fardo se convierte en una carga liviana.


Un abrazo y.... ¡a ser feliz!. Feliz jueves.


 

miércoles, 8 de junio de 2016

Cien veces tonta

Hoy tengo una reflexión que hacer ... y muy bien no sé por dónde empezar.

Hace tiempo que no escribo en el blog porque desapareció mi necesidad de hacerlo. Es más, creí entrever una cierta vanagloria en "ser leída o comentada" y pensé que si esa era la intención encubierta -e inconsciente- de escribir (o al menos, una de las intenciones), mejor sería dejar de hacerlo.


Creo que ha sido una cura de humildad, un desenganche, y me ha venido bien. Como veís quienes me seguíais quité mi foto ¿a quién le importa? y las estadísticas  ¿para qué?..... hoy acabo de quitar los comentarios, porque si acaso lo que escribo mueve a reflexión  a alguien...la mejor es la interior, la que uno hace en su corazón a solas con Él... ¿a quién le importa saber si gusta o no lo que escribimos?...


Quiero hacer como el que envía una carta al mar, sin saber su destinatario, ni siquiera si será leída o no...
Quiero expresar lo que brota en mí sin más....


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Como decirte, Señor mío y Dios mío, que por fin me he dejado encontrar por ti.

Cómo decirte que todo lo que me estás regalando estos meses es un don inmerecido, un tesoro...una perla escondida en mi interior que nunca supe buscar con verdadera esperanza.

Tantos años pidiéndote "quiero encontrarte"...como si tú no estuvieras, ¡¡¡qué tonta!!!, pero esa era la íntima sensación que tenía: "Señor, muéstrame tu rostro" "quiero amarte" "quiero saber que estás"... ¡y hasta ese anhelo lo habías puesto Tú en mi corazón!

Y llega un día, de repente, que parece que siempre estuviste conmigo... que descubro que el encuentro siempre se produjo, antes de que yo estuviera en el vientre de mi madre, Tú ya me habías elegido....¡¡¡qué tonta, de nuevo!!!.

Y luego llega otro día que voy a Misa sabiendo que estás ahí, sí ahí, en el Sagrario, esperándome ...¡tanto buscarte y estabas allí! y descubro algo que mi fe ya me había explicado por activa y por pasiva....tu Presencia Eucarística... tan clara como la Luz del Sol, tan sonora como el pálpito de mi corazón en el Silencio...¡¡¡qué tonta por tercera vez!!!.

¿Por qué, Dios mío, velas esta grandeza si sólo ella puede más que todo en este mundo? ¿Por qué, Dios mío, algo tan grande está tan escondido a la inmensa mayoría.... incluso me atrevería a decir a los que nos "decimos católicos"?.

Entro en una Iglesia, casi solitaria, y el mundo ahí fuera sigue igual de bullicioso... el tiempo se para, tu Presencia lo inunda todo, y me pregunto ¿cómo pueden vivir sin Él? ¿cómo pueden hacer como si no existiera? ... la sorpresa para mí es mayúscula.... ¿cómo he podido vivir yo sin Él y hacer como si no existiera? ....¡¡¡tonta por cuarta vez!!!

Recibir tu Gracia cada día en la Eucaristía, salir de la Iglesia tras ese momento eterno con un soplo de tu Espíritu... ¡es el mayor regalo que nadie se puede imaginar!.... Dios mío y Señor mío... y yo he estado casi 47 años sin asistir a Misa, excepto los días de precepto.... pero, ¿cómo ha podido ser? ¡¡¡tonta por quinta vez!!.


Y no sigo porque llegaría a "cien veces tonta" como digo en la entrada.... pero si me escuchárais pronunciarlo lo diría alargando la o...."toooonta" y con una sonrisa, la que da la verdadera Alegría, esa que nadie nos puede arrebatar.



Un abrazo.





sábado, 3 de octubre de 2015

El aire que respiro






Últimamente me he encontrado varias veces con la misma reacción: sorpresa.

- ¿Por qué te sorprendes?
- Es que ahora no es muy habitual escucharlo con tanta naturalidad.
- Ah, pues para mí creer en Dios es lo más natural del mundo.

Alguna vez he dicho que para mí creer en Dios es tan natural como respirar y así es.

He escuchado en alguna tertulia que "no está de moda creer en Dios" y yo me pregunto quien puede ser tan simplón para catalogar algo tan profundo como una "moda". Quien cree en Dios porque está de moda, no cree en Él, simplemente.

Lo que quizá no está de moda es hacerse vulnerable, sencillo, ser consciente de la propia debilidad, asumirla y aceptarla. Nos animan en todo momento a "ser los mejores", lo que equivale a tener más éxito profesional y económico. Justo lo contrario de lo que se requiere para abrir el corazón y "creer" en Dios. Porque quien dice "creo" desde su mente, tampoco cree. Hace falta experimentar su Presencia continua en todo lo que nos acontece...y para ello es necesario un corazón abierto y humilde.

De cualquier manera, pienso que cada uno hace lo que puede. Olvidamos demasiadas veces que hasta creer en Dios es don de Dios. ¿Por qué unos tienen fe y otros no? ¿Por qué algunos descubren un Dios-Amor y otros no creen en nada?. Pienso que basta una predisposición a creer para que Dios se nos manifieste...y lo hace de manera personal a cada uno de nosotros, respetando nuestra persona, nuestro modo personal de ver y sentir. De ahí la riqueza de carismas que la Iglesia tiene. Dios es lo mismo para todos, pero cada uno lo sentimos según somos y vivimos.

Recuerdo una conversación que tuve hace tiempo con un sacerdote, hablando precisamente de quienes se dicen "no creyentes" y me dijo algo que me gustó mucho... me dijo que las ideologías no impedían lo esencial: pase lo que pase, somos infinitamente amados por Dios.

Aunque no queramos ser amados, somos infinitamente amados por Él.

Aunque no nos dejemos abrazar, su abrazo nos inunda.

Es la grandeza de su amor.














viernes, 16 de enero de 2015

La libertad de expresión no es libertad de ofender

 
 

 
 
 
Estos días Europa, el mundo entero, está conmocionado. El atentado en París contra un semanario "satírico" (de difícil pronunciación para mí, que no sé francés), ha levantado una polvareda de reacciones. El horror no tiene nombre ni grados. Matar a un ser humano es siempre un acto perverso, que las personas sencillas, "de bien", no alcanzamos a comprender. No tiene ninguna justificación, jamás.
 
Ésta matanza es terrible, como todas las que están ocurriendo en este mismo instante a muchos kilómetros de nuestras fronteras occidentales y parece que de nuestras conciencias (baste como ejemplo la "estrategia" de terror que está empleando en Nigeria el grupo integrista liderado por Boko Haram: quemar, arrasar poblaciones enteras y matar a cientos de personas cada día). ¡Es terrible...aquí o allí, qué más da el lugar dónde suceda!...siempre es terrible.
 
Sin embargo, lo que me mueve a escribir es algo que me parece tan fuera de sentido común que me parece increíble: que nadie (o poquísimas personas) hayan cuestionado el humor de la revista de marras. Al contrario, todo el mundo ha esperado expectante el siguiente número, que ha "deleitado" a todos con otras viñetas más burlonas todavía ¡¡¡en nombre de la libertad de expresión!!!.  ¿Estamos locos o qué?.
 
Y más sinsentido todavía la reacción de los parisinos, que al grito de "Liberté, egalité y fraternité" se han lanzado a las calles a comprar "su" revista (porque que nadie olvide que la revista de difícil pronunciación es ya la revista de todo París). Colas y colas,  esperas, empujones, codazos para adquirirla; "Señores, un número por persona, no empujen, ¡calma!, su número llegará". 
 
¡CINCO MILLONES DE TIRADA y faltarán números!...pero "señores, no se inquieten que la libertad de expresión velará para que cualquier ciudadano tenga su revista en casa y pueda deleitarse con su humor".
 
Aparece en primera plana el Jefe del Ejecutivo con su revista ¡claro él no habrá tenido que esperar a comprarla!. ¡Oh, triunfo de la preciada Libertad de Expresión!!!!.
 
Y veo algunas viñetas (es imposible no verlas, están en casi todos los periódicos) y compruebo (aunque ya lo imaginaba) que su humor es más zafio todavía, más grosero, mas burdo, más hiriente... ¿para qué? ¿por qué?. ¿qué defienden con eso? o ¿qué creen defender?...y lo que es peor ¿qué pretenden conseguir?.
 
Y me duele pensar que harán su negocio a costa de los muertos....¡¡¡5 millones de ejemplares!!!. En lugar de sentarse a reflexionar, aprender -en algunas facultades de periodismo se ve que no lo enseñan- que la Libertad de Expresión nada tiene que ver con la sucedánea  "libertad de expresión" (en minúsculas) que ellos enarbolan.
 
Libertad de Expresión significa poder pronunciarse libremente, sin censuras.... pero con un límite claro: el respeto al "otro", su dignidad y su sensibilidad. Y este límite se sobrepasa demasiadas veces.
 
Los católicos estamos demasiado acostumbrados a aguantar estoicamente los insultos a nuestra religión, las mofas, el desprecio. El Estado "laico" parece que presupone la libertad de insultar las diferentes sensibilidades religiosas... que en España se ceba especialmente con la religión católica. Bromas a costa de monjas o curas forman parte del panorama televisivo habitual...y de tanto verlo lo hemos asumido como algo normal.

El desprecio, la mofa, el insulto nunca pueden ampararse en la "libertad de expresión", y poner límites a esos excesos no tiene que ver con la censura sino con el respeto, que es muy diferente.
 
Hoy aparece en titulares una frase, que es precisamente la que me ha movido a escribir esta entrada.  "La libertad de expresión no es libertad para ofender". Estas palabras, pronunciadas ayer por el Papa Francisco a los periodistas que viajaban con él en el avión que le trasladaba de Sri Lanka,  son de gran importancia en este momento. La Libertad no es un "todo vale", tiene unos límites saludables que son los que precisamente le dan su medida. Quienes tenemos libertad somos responsables del uso que hacemos de ella. La verdadera Libertad es algo muy serio, que nada tiene que ver con la burla y el insulto disfrazado de humor.
 
Ojalá nos mueva a la reflexión.
 
 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Verdaderos testigos




El fin de semana recibí un "encargo" de Militos, amiga de blog:
(www. http://oracionypoesia.blogspot.com.es/2012/09/pasando-el-testigo.html   )

Pensé en escribir una entrada explicando el significado que tiene para mí ser "testigo" de mi fe... y hoy en mi trayecto diario de autobús, mientras la gente subía y bajaba en cada parada pensaba en ello. Observaba a cada persona mientras trataba de imaginar qué "testigos" portaban en su mano cada una de ellas.

La palabra "testigo" trae a mi mente varias imágenes...quizá la más dinámica sea el testigo que se pasan los corredores,  unos a otros, en las carreras de relevos. Siempre me ha gustado verlas porque son la clara expresión de un equipo unido, donde lo que uno haga repercute en el resultado final y, sin embargo, cada uno de ellos es una unidad de responsabilidad... es decir, nadie puede diluirse en el otro para excusar su falta de forma física o concentración.

Por eso cuando Militos me pide que exprese que significa para mí ser Testigo de la fe ... viene a mi mente esa misma imagen.  Me imagino tomando el  "testigo" que me entrega Cristo... un testigo hecho de compasión, tolerancia, respeto, humildad, entrega, AMOR... y que nos entregó a todos hace tan solo 2000 años.

Es una "carrera" que está llena de obstáculos.... los mayores, los que proceden de nuestro interior.. apatía, desesperanza, pereza, egoismo...

Además, cuando dejamos de ver en ese testigo que ocupa nuestras manos EL FIN ÚLTIMO DE NUESTRA CARRERA, perdemos fuelle, dejamos de correr con pasión e ímpetu...y llegamos al otro agotados, sin fuerzas y sin razones para seguir caminando.

Por eso, es fundamental que portemos el Testigo como lo que es: misión fundamental de nuestra vida, propósito último, razón de ser. No valen medias tintas, correr a medio gas, hacer como sí fueramos verdaderos corredores de fondo cuando ni siquiera podemos dar una vuelta a la manzana....

Y quizá nuestra mejor manera de prepararnos para la carrera sea dirigirnos a Cristo en silencio y hacerle saber nuestras pocas fuerzas y capacidades.... para que nos dé la fuerza necesaria y así podamos llegar a la Meta con la cabeza alta y la mirada al cielo.

Ojalá sepa transmitirlo también a través de este blog.

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Tomo tu testigo, querida Militos, para compartirlo y entregarlo a otros "corredores de fondo" mucho más preparados que yo....


- Rafael (www.polizonynaufrago.blogspot.com)

- Miriam (www.caminarconrumbo.blogspot.com)

- Analía (www.levantarlamirada.blogspot.com/)

- Gosspi (www.alegriadedios.blogspot.com)


Un abrazo.