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lunes 20 de febrero de 2012

De premios y regalos...


Cuando recibo un regalo me gusta imaginarme a la persona que me lo entrega escogiéndolo. Creo que el verdadero regalo es ése: que alguien a quien le importas piensa en ti y se toma la molestia de dedicar parte de su tiempo en buscarte un detalle para agasajarte. Por eso no me canso de decirle a mi hija (ahora que está en plena adolescencia y no para de dar y recibir regalitos de sus amigos) que siempre mire mucho más allá de lo que tiene delante de sus ojos y que valore todo lo que contiene: afecto, tiempo, dedicación, sorpresa...

Muchas veces se habla del "arte de regalar". Parece mentira lo preocupados que estamos en que nuestros regalos sean los adecuados. Nos importa demasiado acertar -como si se tratara de una diana- en los gustos  del homenajeado y a veces nos produce hasta desazón la "tarea" de elegir el obsequio, como si se tratara más de una obligación que de una alegría.

Curiosamente, esta semana viví una situación así. Asistí a la comida de jubilación de una compañera de trabajo entrañable, Mª. Carmen.... todo fue muy bien hasta que...¡horror! le regalamos un reloj y resulta que ella es alérgica y jamás lleva relojes -¿cómo puede ser? ¿cómo no nos dimos cuenta? ¿37 años en esta "casa" y nadie se fijo?-. La compañera que se había responsabilizado de comprar el regalo se quedó de piedra... yo creo que se le atragantó el postre a la pobre.

Y, en cambio,  Mª. Carmen estaba igualmente feliz y tranquila. No le importó lo más mínimo el contenido del paquete. Estaba encantada por nuestra acogida, por la despedida, por el rato compartido... ¡y por el regalo!, para ella lo de menos era lo material....Ella nunca se jubilará en el "arte de saber recibir un regalo" (mucho más importante que el arte de regalar) porque sabe valorar y agradecer lo que recibe, por sencillo que sea.

Y hablando de regalos, el sábado me encontré una agradable sorpresa. Militos me escribió un comentario informándome de un premio que quería compartir conmigo....así que me pasé por su blog y leí su entrada (http://consinnada.blogspot.com/2012/02/premio-de-lucy.html)

Gracias, querida Militos. Te agradezco mucho que te hayas acordado de mí para darme este regalito....y gracias también porque eso me da la oportunidad de compartirlo con cinco amigos blogueros... que son (redoble de tambores):

- Sol y su blog "Un corazón lleno de nombres"


- Caminar y su blog "A flor de piel"


- Juan Carlos y su blog "El rincón de Yanka"


- Bruno y su blog "Diario de un hortelano"

- Candela y sus blogs "Vivir"
y "Nacer de la tierra"



Gracias a todos ellos por darme la oportunidad de compartir .... ¡el premio sabe mucho mejor!.

Un abrazo.





viernes 17 de febrero de 2012

Debilidades a cuestas



Últimamente  miro a la gente -más bien la observo- e imagino cuáles serán sus debilidades, con que sentimientos tendrán que luchar cada día, qué sufrimientos les impiden vivir en plenitud, qué dolor les acompaña.

Cuando presencio algo negativo sigo preguntándome qué dolor hay en esa persona que le impulsa a actuar así.... y la ternura me invade.

No sé si será por eso, pero de un tiempo a esta parte me encuentro con muchas personas -algunas conocidas, otras no- que me cuentan "sus cosas"... en el autobús, en el supermercado, ¡en la calle!. Llego a sorprenderme de la facilidad con que me abren su corazón y me hablan de lo que les preocupa.

Hoy, al leer el evangelio -"quien quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame"- me he acordado de estas personas que se han sincerado conmigo. De alguna manera han querido compartir sus cruces, han querido entregarme parte de su peso para así sobrellevarlo mejor.

Si echo la vista atrás, mi vida ha estado llena de estas situaciones -curiosas incluso-; muchas personas se han confiado a mí casi sin conocerme... tanto, tanto, que a veces salí huyendo, lo reconozco. No me sentía capaz de soportar un peso que no era mío, ni siquiera de mi familia, -si casi ni podía con mi cruz ¿cómo iba a llevar la de los demás?- Creía equivocadamente que, como Simón de Cirene, tendría que llevar a cuestas la cruz de ellos y tenía miedo de no ser lo suficientemente fuerte.

Me sucedía que cuanto más me contaban menos sabía qué decir -hubiera querido estar en su piel para llegar a entender realmente qué necesitaban de mí- y volvía a casa pensativa y cabizbaja.

Con los años me he dado cuenta que estaba equivocada.  Ahora sé que no se trata de llevar cruces ajenas -es imposible, por otra parte-, sino de acompañar, apoyar y aligerar la carga lo suficiente para hacerla más llevadera. 

Sólo Jesús puede soportar nuestra Cruz, sólo Él puede tomarnos en brazos con ella, soportar su carga completa y liberar nuestra alma de todos los yugos.... ¡sólo Él!.

Un abrazo.

jueves 9 de febrero de 2012

Mi blog es CO2-neutral


En el blog "camino a la autosuficiencia" he encontrado esta propuesta que me parece interesante y que quiero compartir con vosotros (www.caminoalaautosuficiencia.blogspot.com/2012/02/blog-con-impacto-0.html ).

Se trata de una iniciativa de "Geniale"  (www.geniale.es) una empresa que ofrece catálogos on-line (buscan fomentar los catálogos on-line para evitar en lo posible los catálogos en formato papel) en coordinación con "I plant a tree" ( http://www.iplantatree.org/ ), una plataforma donde ofrece la posibilidad de "plantar árboles"a particulares y a empresas -que sería el caso que nos ocupa, "Genialle". Gracias a esta plataforma se han plantado 97.130 árboles.... y Geniale (con los blogs que se han adherido) ha contribuído con 170.

La iniciativa que quiero compartir con vosotros es ésta: Geniale nos anima a poner el logotipo de la imagen en nuestro blog a cambio de plantar un árbol por cada uno. Según el Dr. Alexander Wissner-Gross, un sitio web produce un promedio de 0,02 gramos de CO2 por cada visita. Calculando 15.000 visitas de páginas al mes, esto se traduce en 3,6 kg de CO2 al año. Esta producción está principalmente vinculada a la operación de los servidores.

Yo ni había imaginado la carga de CO2 que conlleva un blog... así que me he quedado bastante perpleja con la información de que cada visita supone 0,02 gramos de CO2.

Soy consciente que la finalidad última de Geniale es darse a conocer como empresa de catálogos on-line, así que se trata de una estrategia publicitaria más que otra cosa, pero como me parece una manera de hacer propaganda constructiva, he decidido adherirme a la iniciativa...así que desde ahora ya no son 170 sino 172 blogs plantados, ¡perdón, quería decir árboles plantados!.

Os dejo el enlace por si queréis uniros:
 

Un abrazo.